Historia de la Parroquia

 

monte olivo 

La historia agraria en la zona, parte desde la época prehispánica, cuando en esta zona, los Señoríos Locales, lograron especializarse en el cultivo de coca y algodón. También se producía añil que utilizaban para el teñido de los tejidos de algodón. Esta especialización, por el aprecio de la coca entre los pueblos indígenas y por la obligación de pagar tributo en especie (mantas de algodón) a la Corona, permite que en el primer período de la Colonia, estos Señoríos mantengan independencia y dominio en la zona. Esta independencia y dominio que van a la par declinando la institución de la encomienda y se instaura el sistema de hacienda en lo que hoy es Ecuador. 
En el período de transición entre la encomienda y el sistema de hacienda aparece la Compañía de Jesús, que llega tarde a la repartición de tierras, pero que con mucha habilidad, logra concentrar las tierras del Valle, para la instalación del gran complejo cañero, cultivo que dominará hasta bien avanzado el siglo XX, esta zona. La construcción de la ciudad de Ibarra, la asignación de fuerza de trabajo requerida para las mitas, obrajes y haciendas de la región, determinó una fuerte caída de la población local, que significó una crisis demográfica. Los jesuitas resolvieron esta situación, importando esclavos negros provenientes de África. Con la expatriación de los jesuitas, el complejo se divide en pequeños complejos y pasan a manos de españoles y criollos particulares, siempre basados en la explotación de la fuerza de trabajo de esclavos negros. Al abolirse la esclavitud a inicios de la época republicana, la población negra, sigue estando sujeta al sistema de hacienda a través de diversos mecanismos. Para fines del siglo XIX, la familia Rosales, ex arrendataria, pasa a ser la dueña de la hacienda de Caldera, que incluía los hatos anexos de Alor y Monte Olivo, que pocos años después la amplía con la de San Rafael. Es a partir de la integración de esta hacienda por la familia Rosales, que podríamos decir, se inicia la historia reciente de la zona, en la que se producen una diversidad de hechos y procesos que determinarán su conflictividad y diversidad actual.

Con la abolición de la esclavitud, no obstante de generalizarse las relaciones salariales, existen mecanismos que permiten a los hacendados mantener sujeta a esta fuerza de trabajo. Entrega de pequeños lotes para cultivos de autosubsistencia a los jornaleros agrícolas, deudas forzadas contraídas con el hacendado, por la entrega de determinados bienes de uso para las familias negras; multas exageradas por faltas al trabajo en la hacienda, fueron entre otros, los mecanismos de sujeción que predominaron en la zona. Es sólo cuando el movimiento campesino y la conformación de los sindicatos agrícolas están en auge, que las comunidades de Caldera, apoyada por la Federación Campesina del Carchi, en el año 1958 realizan una huelga contra el hacendado al que demandan el cumplimiento de obligaciones laborales. Esta huelga, frente a la intransigencia del hacendado dura de 8 a 9 meses. Es aquí que el conflicto adquiere una dimensión étnico-cultural, ya que el hacendado, además de los militares, utiliza a trabajadores mestizos del sector de San Rafael para reprimir la huelga. Los trabajadores negros desarrollan una estrategia de resistencia a la agresión de los peones de San Rafael, a los llamados de la iglesia y a la presión de los dueños de la hacienda. Proceso de lucha que les permite avanzar en la construcción de su identidad ético-cultural, reforzando su unidad. Finalmente, el hacendado accede a ciertas partes del pliego de peticiones: aumento salarial, estabilidad y entrega de huasipungos en propiedad. Sin embargo, el hacendado lleva a la par otra iniciativa: ofrece en venta pedazos de tierra a los trabajadores, tierras, así mismo ubicadas al borde del Río, con el constante riesgo de desbordamientos, pero se queda con la parte principal de la hacienda, la que en 1960 es arrendada a los hermanos Herrera. En este proceso, también logra desplazar las viviendas de los jornaleros negros hacia la ladera (Loma “El Campanario”) al borde de la Carretera Piquiucho – Monte Olivo. Este desplazamiento, permite al hacendado parcelar su hacienda y poner en venta lotes de 5 a 10 has, que son comprados por mestizos provenientes de Pimampiro, otras zonas de la provincia del Carchi e incluso de Colombia. Algunos compradores habían sido sus partidarios o habían prestado servicios a la hacienda. (De 10 a 12 blanco mestizos, a los que la población negra llama “pastusos”, acceden por esta vía a medianos lotes de terrenos en la mejor zona de la hacienda). Los trabajadores negros se quedan con minúsculos lotes de terreno (la mayoría menores a 1 ha) y ubicados en la zona de riesgo por las crecidas del río.

En algunos estudios, se señala que los integrantes de la tribu de los tuzas fueron los pobladores originarios de Monte Olivo encontradose vestigios de su presencia en la zona. Se afirma que con el paso del tiempo se fueron extinguiendo o migraron hacia otras regiones. Para inicios del siglo XX, lo que hoy constituye como la parroquia de Monte Olivo, era parte de la hacienda de los Rosales que utilizaban parte de estas tierras para la ganadería de engorde y explotación de maderas finas: aliso, arrayán, olivo, cedro. Apenas existían en estos terrenos, unas 4 chozas para los trabajadores de la hacienda. Entre 1920 y 1935 pobladores de Bolívar, San Gabriel y Huaca en varios intentos, no exentos de conflictos con el hacendado, colonizan tierras en Monte Olivo, particularmente lo que hoy constituyen las comunidades de Palmar Grande y Miraflores.

 
Existen dos afirmaciones algo contradictorias en el sentido de que las primeras expediciones de colonos hacia el oriente de la hacienda, contaron con el aval del dueño de la hacienda. Testigos de esa época, señalan que no fue así, que desde el principio existió una tenaz oposición del hacendado, al punto de valerse incluso de los militares para evitarlo. Señalan también que se recurrió a medidas como el desalojo violento, por parte del hacendado. Además, como medida para evitar estos asentamientos, se señala que el hacendado contrató a varias familias (González, Beltrán, Narváez y Erazo) para que, además de residir en la zona y cuidarla, se dediquen a la agricultura. De entre los primeros colonos citaremos a los señores Manuel Calan. Arsenio Cadena, Familia Robles, flía Narváez y otros que en primera instancia fueron desalojados por los dueños de la hacienda, teniendo que refugiarse en terrenos ubicados en los hoy constituye los caseríos de Miraflores y Palmar Grande. En medio de estos intentos de los colonos, en 1928 se conforma la primera directiva de la llamada Colonia Popular Huaqueña que motivada por la oposición del hacendado, continúa con su lucha al punto de que, el propietario en 1937, se vio obligado a legalizar la donación de tierras al Concejo de Montúfar. La directiva quedó conformada de la siguiente manera:

PRESIDENTE Nectario Aguilar
VICEPRESIDENTE Víctor Revelo
SECRETARIO Manuel Osejos
TESORERO Justo Paillacho ( Salvador Guevara)
VOCALES Alfonso Sierra
VOCAL Luis Heredia

Así esta directiva sería la encargada de gestionar todo el proceso de legalización considerando que en aquel entonces era extremadamente complejo los viajes a Quito. En su inclaudicable lucha por la legalización de estas tierras logran que en un decreto firmado por el Gral. Alberto Enríquez Gallo, se adjudica esta tierra a 135 miembros de la Colonia Huaqueña. Esta Colonia, continúa con su lucha y el 9 enero de 1941 logran que Monte Olivo, a través de una ordenanza Municipal se eleve a la categoría de Parroquia, perteneciente al Cantón Montúfar. Cuatro meses más tarde se consigue que el Concejo Municipal de Montúfar celebre la inauguración de la Parroquia el 30 de mayo de 1941

 

Sesión especial del Ilustre Concejo Municipal de Montúfar, celebrada en la parroquia de Monte Olivo el 30 de mayo d 1941, con motivo de su inauguración. En la parroquia de Monte Olivo, a treinta de mayo de mil novecientos cuarenta y uno, a las tres de la tarde se reunió en sesión especial el I. Concejo Municipal de Montúfar presidido por el señor M. Humberto Aristizabal, Vicepresidente encargado del Despacho, con la concurrencia de los concejales señores: Aurelio Cabrera C., Cesar Romero y José A. Chamorro, de los señores Jefe político Cantonal, Don David S Tapia; Comisario Municipal don Tomas Padilla; oficial primero de la secretaria del Concejo don Hermógenes López, y del infrascrito secretario que certifica. Concurrieron además el señor teniente Político de la parroquia, don Eloy Alberto Aldas, la señorita profesora de la escuela mixta doña Carmela López; El señor presidente del comité “Adelanto” don Jorge García y todo el pueblo monteolivense . Antes de iniciar la sesión en el patio de la escuela mixta “ jose enrique Rodó” ante el tricolor patrio se entonó el Himno Nacional. Luego el Señor presidente declaró instalada la sesión del I. ayuntamiento de inauguración de la nueva parroquia del cantón Montúfar llamada Monte Olivo.

A terrenos de otras comunidades de Monte Olivo, como El Manzanal y El Motilón, acceden tanto partidarios como colonos, a través de la compra directa al hacendado, en una etapa anterior al proceso de Reforma Agraria. Vale la pena señalar que, estas tierras cubiertas en su mayor parte por vegetación natural en poco tiempo son desbrozadas para transformarlas en tierras agrícolas dedicadas sobre todo al cultivo de cereales como el maíz, la cebada y el trigo, a la producción de papas, de leguminosas (fréjol, haba y arveja) y a la producción ganadera. Además, se inicia un acelerado proceso de explotación de madera. Debido a la existencia de suelos profundos, la producción agrícola en un principio era bastante buena, sin embargo, por la topografía del terreno, en su mayoría, atravesado por grandes pendientes, en poco tiempo, las tierras pierden sus cualidades agrícolas. Sobre todo por la ausencia de una vía carrozable, funcionó inicialmente una relación de trueque: cuentan que comerciantes sobre todo de San Gabriel, subían con ropa y otros enseres e intercambiaban por la producción agrícola de la zona. Entre 1962 y 1970 se construye la carretera que une a Monte Olivo con El Aguacate y San Rafael, misma que sólo puede concluirse gracias al apoyo del Consejo Provincial y el MOP. En noviembre de 1972, ocurre un impresionante derrumbe originado montaña arriba, que provoca que el Río Escudillas arrastre consigo una impresionante cantidad de lodo, piedras y otros materiales, arrasando consigo lo que a su paso encontraba, inclusive el puente de hormigón armado que fue construido en el período de la Junta Militar presidida por Gándara Enríquez. Este hecho, ocasionó el cuarteamiento del macizo donde se encuentra ubicada la cabecera parroquial y quedó como una zona de alto riesgo geográfico. Muchos pobladores atemorizados, se asentaron en lo que hoy se conoce como Pueblo Nuevo, muy cerca de San Rafael. Para la edificación de esta población tuvieron el apoyo del BEV. Hoy, el promedio de tenencia de la tierra se ubica en las 5 has, en su mayoría ubicadas en laderas con pendientes pronunciadas, salvo pequeñas planicies existentes en este territorio donde aún se cultivas algunos productos (especialmente, cebolla, arveja, mora). Los pobladores se dedican fundamentalmente a la ganadería de leche y, únicamente para rotación con pastos naturales utilizan el cultivo de papas. Otro tipo de producción, menos significativa existente, consiste en tomate de árbol, babaco, granadilla, algunos cítricos, aguacate. Sobre todo para el autoconsumo, también están presentes crianzas de animales menores: cuyes y gallinas.

 

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